Enheduanna escribe de noche

…como parir, dar nacimiento, concebir el mundo.

La noche es oscura, la planicie apenas iluminada por la leve rodaja de luz de la luna nueva. En la ciudad se están apagando las hogueras. Hay luz en el templo, lámparas encendidas. La gente se asoma tímidamente a las puertas: ella ha vuelto. Y ella escribe. La arcilla es suave bajo el cálamo afilado, pero Enheduanna está enfurecida. Y escribe.

Yo, la que alguna vez se sentó triunfante, fui arrojada del santuario,

como una golondrina (Lugalanne) me hizo volar por las ventanas, y mi vida se fue consumiendo.

 Él me hizo caminar sobre las breñas, al borde del desierto

Me arrancó la corona

y me dio daga y espada: «esto es para ti» –me dijo…

Escribe en primera persona. Y, al escribir, no sólo es la primera en dejar el desgarro de su sentimiento bien explicado, sino que su poder mágico suspende el Tiempo en caracteres cuneiformes, para que, 4.ooo años después podamos recobrarlo. Es la gran «Sacerdotisa-En» de Nanna, Padre de los dioses; es la hija de Sargón -otro hijo arrojado al río en una canasta de la gran sacerdotisa de la diosa Innana y del Jardinero del templo-, la Más alta princesa

En el lugar más sólido, ¿qué soy, aun siendo quien soy?

se pregunta, y ella ha sido arrojada de su santuario.

Ese santuario cuya atracción es irresistible, cuya belleza está fuera de comparación

Ese santuario él lo llevó a la destrucción.

Escribe y firma y sabe lo que está haciendo.

El compilador de las tabletas fue En-hedu-ana. Mi rey, se ha creado algo que nadie ha creado antes.

La lira descansa a su lado, sobre sus dos lunas nuevas; la luna nueva es apenas una sonrisa muy fina de luz en la oscuridad punteada del cielo de Ur. Enheduanna –la alta sacerdotisa del adorno que es la luna en el cielo-, la primera, ha vuelto… Y escribe.

             Disk of Enheduanna at the Penn Museum Filadelfia – Ur – 1926-1931 – Leonard Woolley

⪼⪼ https://link.springer.com/article/10.1007/s00283-019-09914-7

Portada: Ruinas de Ur, con Etemenniguru, dedicado a Nanna.

Pita, mates y tiempo

 

No sé muy bien cuando llegó la pita a casa. Así llamamos a esta planta aquí, pero su género, cuyo centro de origen está en Méjico, recibe también el mitológico nombre de ágave, y además los americanos maguey, fique o mezcal. En la primera mudanza que recuerdo, cuando era una criatura, la pita ya hubo de ser trasladada con fuerza y mucho cuidado, en su gran maceta, de la que pasó al suelo del jardín que existía delante de nuestra nueva casa, donde creció durante muchos años más, hasta que, por obras, tuvo que ser trasladada, esta vez, con maquinaria.

En tanto, poco a poco se iba convirtiendo en un enorme y precioso ejemplar de su especie. Hoja a hoja, cada vez UNA hoja verde, alargada, suculenta, bordeada de blanco y festoneada de pinchos, y luego otra, DOS, y luego TRES, iba siguiendo su patrón geométrico, una tendencia fascinante que prevalece en la naturaleza y que resuelve de forma simple y elegante el problema del crecimiento, de manera que las hojas puedan recibir todas ellas la misma cantidad de sol y agua de lluvia sin estorbarse unas a otras.

Es una secuencia ancestral muy sencilla, en la que Fibonacci se fijó a principios del siglo XIII, en la cual cada término es la suma de los dos anteriores: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34… y que tiene una relevancia fundamental en la naturaleza: aparece y regula –aunque no en exclusiva- muchas configuraciones biológicas, desde el linaje de las abejas, pasando por las espirales que forman las pipas del girasol, el brécol romanesco, las alcachofas, las margaritas o las piñas, el crecimiento de las ramas de los árboles, las estrellas de mar, o los copos de nieve. Es una sucesión matemática que se aplica en computación y tiene singulares propiedades, entre ellas la de su especial relación con la razón áurea o divina proporción, el número Phi  Φ, que no es sino la proporción que existe en la distancia que separa las espiras de la concha de un caracol, o la distancia que hay entre tu ombligo y la planta de tus pies respecto de tu altura total…

Durante esta primavera nos sorprendió observar cómo, del mismo centro de la planta, surgía un enorme tallo floral con forma de espárrago, que crecía en vertical, casi por momentos…

Y creció y creció y, una vez que hubo llegado a medir unos 9 metros comenzó a ramificar a su vez, una, dos, tres inflorescencias,  completando de nuevo la rigurosa serie, la pauta armónica, la estructura que subyace insistentemente en la creación y, más en especial, en los organismos vivos, según su diseño misterioso y perfecto, la tecnología de la naturaleza.

 

La naturaleza sigue sus patrones, que afectan inevitablemente a nuestra noción  de belleza, y que el ser humano copia y remeda una y otra vez en sus obras, desde el Partenón, a las obras de genios como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci o Dalí, o Beethoven, Schubert o Debussy, hasta el diseño de logotipos, y el tiempo sigue su curso. La pita que nos ha acompañado durante casi toda nuestra vida, obediente a sus constantes matemáticas y al tiempo, llega a su final con ese alarde espectacular de derroche, esta explosión de belleza desbordada y generosa.Mientras, sus hojas, cubiertas de melaza dulcísima, van perdiendo su fuerza y amontonándose –ahora sí- unas sobre otras, para descansar.  Estamos despidiéndonos de ella muy poco a poco y nos invaden sentimientos de asombro ante su ciclo de perfección, de ternura ante este coloso que se va derrumbando despacito, de pérdida y un enorme agradecimiento porque hemos sido testigos de su vida vegetal, silenciosa a la vez que maravillosamente expresiva, que se replica y se sucede a sí misma, deja mucha sucesión…

Pasan años, y todo vuelve

Tiempo etrusco lll

 

Me sorprendes, Claudio. ¿No tienes reverencia alguna hacia la tradición romana, que crees las mentiras que cuentan nuestros enemigos para disminuir nuestras grandezas?

Livio, el historiador se encoleriza ante las cosas que está diciendo Clau Clau Claudio ante él mismo y Polión:

Confieso que hay algo que me intriga (…) yo he visto la tumba-laberinto de Porsena en Clusio… un friso con romanos bajo un yugo… Dionisio de Halicarnaso… (!) El Senado votó a Porsena un trono de marfil, corona de oro, túnica triunfal… Aruns, sacerdote de Capua me dijo el verano pasado… quien expulsó a los Tarquino de Roma no fue Bruto, sino Porsena…

Están en medio de una discusión general sobre la forma correcta de escribir la historia… hay dos formas diferentes… una consiste en llevar a los hombres a la virtud y la otra en obligarles a ver la verdad…’  Lars Porsena, protector del nacimiento de repúblicas, -como Thesan de criaturas humanas-, pide a Claudio la verdad en la historia; según Graves, el mismo Claudio le había exigido en un sueño que contara su verdadera historia.

Benvenuto Cellini escribe en su Vita:

Essendosi in quiesti giorni trovato certe anticaglie nel contado d’Arezzo, in fra le quali si era la Chimera, ch’è quel lione di bronzo, il quale si vede nelle camere convicino alla gran sala del Palazzo; (…) coperte di terra e di ruggine (…); il Duca pigliava piacere di rinettarsele da per sé medesimo con certi cesellini di orefici…

Cellini se admira contándonos al gran Duque de Toscana, Cosme I concentrado en su tarea placentera, sacando tierra antigua de la Quimera tuscia, quizá de esa inscripción sobre su garra derecha: Tinscvil, ‘un regalo para Tinia‘, con algunos instrumentos de orfebre.

– ¿Qué veneno me has dado? Nunca me embriago tan fácilmente. Me pareció ver una mujer velada de estatura superior a la de una mortal, mientras yo era como una nube a su lado.

– No es más que un inofensivo vino de violetas -protestó Lario Alsir-. (…) Tienes que saber que los dioses etruscos siguen a los hijos de nuestro pueblo a cualquier lugar donde éstos vuelvan a nacer…

Lario Alsir, comerciante etrusco en Himera responde a Turmo, en la novela de Waltari.

Y es como un juego de espejos en el tiempo, de nacimientos y renacimientos contados. No olvidemos que en Etruria surgió el Renacimiento*

Hoy -hoy no es ayer ni mañana- me parece que la humanidad es ya incapaz de nada ni remotamente parecido a un renacimiento -¿Gran Reinicio?-, que esos dioses nuestros sin sustancia se nos pegan como lapas a los ojos para no dejarnos ver más allá.

El tiempo etrusco está prescrito. Tiene principio y fin, es limitado; y a la vez eterno. ¿Y el nuestro?

¿Cómo enfocamos lo que nos pasa -¿conveniencia o realidad?- Sabemos ya que nuestra atención es el orfebre que puntea eso que llamamos realidad. Somos lo que llamamos consciencia en este asombroso mecanismo inteligente que es la Tierra; esta consciencia ha logrado para sí conexiones físicas, tangibles, colectivas… ¿De verdad somos tan incapaces, tan torpes, tan indolentes como para no utilizar todos nuestros dones superiores, o al menos diferentes*, todo eso conseguido para hacer que prevalezca el equilibrio, aunque sea en último extremo? Necesitamos mucho buenas noticias.

Más nos vale que la alada Thesan nos esclarezca la mente con su resplandor rosado; y que Tinia, padre del tiempo etrusco, no tenga motivos para carcajearse demasiado.

 

 

 

 

Yo, Claudio – Robert Graves – 1934

Vita – Benvenuto Cellini – 1538-1562

El etrusco (Turms kuolematon) – 1955

*A. Boethius

*Yourcenar – El Tiempo, gran escultor, pg 49

Tiempo etrusco ll

Para el etrusco, todo vivía; el universo entero vivía; y era cosa del hombre el vivir en medio de todo eso. Tenía que aspirar la vida dentro de sí, tomándola de las vastas vitalidades errantes del mundo. El cosmos estaba vivo, como un enorme animal. Todo respiraba y latía”. Insiste Lawrence.

Y nos ayuda a captar el tiempo etrusco: un tiempo prescrito, con principio y fin medidos, en el cual el acontecimiento individual coexiste con el tiempo más profundo y lento de las estructuras trascendentes a lo largo de siglos, que los arúspices etruscos conocen y miden minuciosamente. Censorino cuenta que las Tuscae historiae y los Libri Rituali de los etruscos establecían con rigor implacable la duración de la nación etrusca en 10 siglos… Séneca destaca que, para los etruscos cada evento sucede porque tiene un significado: “Como todo lo refieren a Dios, están persuadidos de que el rayo no anuncia el porvenir porque se forma, sino que se forma porque ha de anunciarlo”. La superficialidad de lo contingente se mueve impulsada por la potencia de las estructuras profundas del tiempo. “La desaparición era ineluctable, estaba prevista desde siempre, y hubiera sido inútil querer cambiar el destino”, escribe Massimo Pallotino. Por eso llega también el tiempo de decadencia; es conocido desde el principio, aceptado, como dice Lawrence, sin reservas.

Catulo -87 a. C.- h. 57 a. C.- menciona al etrusco obeso entre el umbro ahorrativo y el latino cetrino de buen dienteVirgilio – 70 a. C.- 19 a. C.- al describir un sacrificio, escribe: «cuando un gordo tirreno ha soplado en el marfil junto a los altares», refiriéndose al sacerdote etrusco que toca la flauta. Y Catón censura a algunos funcionarios etruscos: «¿Cómo podría sacar partido el Estado de un cuerpo donde todo el sitio, de la garganta a la cintura, está ocupado por el abdomen  Pero el poeta satírico Lucilio es aún más explícito: «…glotones, tragones y voraces, que se atiborran de tocino y de cuartos de cerdo, se ceban de espárragos tiernos y de coliflores y se hartan de gambas y de esturiones gigantes… Salve vosotros, que no sois más que vientres». Todo muestra su declive social, económico, político; por supuesto, también el arte. Charun, el demonio azul, Culsu, la de las tijeras y otros demonios alados aparecen cada vez más amenazantes, con mayor frecuencia; Vanth, el genio femenino de la muerte empieza, en este momento, a representar también a la justicia… Los etruscos pierden su identidad y su lengua.

Tras la Guerra Mársica -91-88 a. C.-, la concesión de la ciudadanía romana por la Ley Julia significa la pérdida de la autonomía de las últimas ciudades etruscas. Algunas, con el tiempo, son destruidas. Los romanos más pudientes instalan sus opulentas villas en los restos de los asentamientos rurales etruscos, con lujo aprendido.

La mente etrusca busca todo el significado en el tiempo del momento sabiendo y aceptando que es clave en el tiempo estructural y así cumple, con religiosidad etrusca, su destino esperado. Y es imparable la fuerza de la mente colectiva. Pero, si estamos de acuerdo en que culturas y civilizaciones son constructos de la imaginación humana colectiva para sostener el necesario orden social, entonces, el destino etrusco, ¿podría haber sido otro?

 

Imagen: Sarcofago etrusco de Abemus Incena, llamado del obeso. Museo Arqueológico de Florencia.

Tiempo etrusco l

Esta profunda fe en la vida, esta aceptación plena de la existencia, parece característica de los etruscos».  D. H. Lawrence – Paseos etruscos

Buscando la confirmación a un recuerdo repentino sobre Veyes, repaso algunas fotos hechas en el Museo Etrusco de Villa Giulia, en Roma. Paro, porque el tiempo está aquí atrapado. Hay viveza en las pupilas oscuras, movimiento en los rizos rojos alborotados al viento de un rápido avance o una huida, o quizá un vuelo de gaviota, en el gesto de la hermosa cabeza de la mismísima Thesan-Ino-Leucotea. Tiempo antiguo dedicado y retenido en esas joyas; algunas me asombran por su actualidad, son capaces de transportarte a la vida que se vive en cada unidad de respiración. Depositado ha quedado el tiempo también en la urna-cabaña vilanoviana donde la persona incinerada continúa su existencia para siempre… Esto es tiempo editable.

Este tiempo vuelve mediante un poderoso nexo con los elementos eternos de cada vida hoy, los que nos permiten parar nuestra atención y concentrarla allí donde una mano que pinta está dando los últimos dorados al pendiente botón en la oreja de la alada Thesan, para reconstruir su santuario en Pyrgi; donde el orfebre intercala hilos de oro entre pequeñas placas, materializando en la acción de sus manos toda su atención en la que yo, ahora, centro la mía.  Es tiempo editable porque lo reavivamos al mirar, cada cual desde su mirada. La eternidad está aquí, en el momento, en cada momento vivido de verdad, apurado con los cinco sentidos y toda la intención: pequeños pestañeos de consciencia entre otras dos inmensidades de tiempo, la que te precede, la que te seguirá.

 

Imagen – propia- Cabeza en terracota pintada de Thesan (aprox. 350 a.C.) Museo Nacional Etrusco en Roma.

Presencias en los sueños

Henri Michaux escribe que la noche es el telón de los sueños, la puerta a un universo donde todas las presencias coexisten.  ¿Nunca os habéis preguntado si los rostros desconocidos que vemos en sueños existen o han existido de verdad alguna vez en algún lugar?
Seguro que te ha pasado. Te despiertas con un rostro totalmente definido y vívido en la retina -esta retina no ha hecho falta (ahora)-, alguien que ha aparecido en el sueño, que no crees haber visto jamás y cuya presencia, hace un momento casi tangible, te va pareciendo menos natural y más extraña a medida que vas despertando. Una vez plenamente en la locura de la vigilia, si aún recuerdas esa presencia, te parece de otro mundo, y te preguntas si también estará en éste…
Alguien me dijo una vez que, de cada 10 personas que aparecen en nuestros sueños, 4 son extrañas. Ahora no logro confirmar ese dato, quizá lo he soñado… Pero la investigación demuestra que:
  • Los sueños resultan de complicados procesos relacionados con el hipocampo.
  • Son, claramente, parte de la actividad de la memoria.
  • Nuestra mente es incapaz de inventar un rostro en sueños.

El origen de las imágenes oníricas -personas, animales, lugares, acciones- está siempre en las experiencias e impresiones de la vigilia: nuestra vida cotidiana es el semillero de nuestros sueños. Así que, claro que sí, esos rostros existen de verdad, jamás veremos en sueños un rostro desconocido. Quizá están arrinconados en un profundo recoveco de nuestra mente, pero esos rostros corresponden a personas que hemos visto (con la retina), aunque sólo sea un instante, en nuestro entorno, y éste es más amplio de lo que podemos pensar de entrada: nuestros ámbitos personal, familiar, social, laboral, de viajes… Y la tele, el cine, el medio digital donde paramos cada vez más. Y todo esto, simultáneamente, sin tiempo

Y, por cierto, aquí tenéis una ‘broma’ o ‘campaña de marketing’ muy digital que juega con el tema y que quizá os suene… ¿Habéis visto este rostro en vuestros sueños? 😉

 

Trancazo

Un poco de frío que no, comprobado, no viene de fuera; sí, la cabeza… y las piernas y la espalda: están ahí, no muy bien. Una hora más. La fiebre está subiendo en serio -y no sé aprovecharla como Piranesi o T. E. Lawrence- ya no hay duda. Gana el virus*. Es gripe. Gripe, del francés grippé, atascado, bloqueado, gripado, agarrotado… Lo que se llama un trancazo, me dice todo el cuerpo. Trancazo, de tranca, palo grueso y fuerte, con nombre de origen celta, cf. galo tarinca… Esa es la palabra, y trancazo es una palabra que me gusta. Es lo único que me gusta del trancazo.

No me resisto. Miro el sol de febrero desde la ventana, frenada y quieta; como un coche gripado, como las puertas de casa de la abuela cada noche, atrancadas con tranca, bloqueadas hasta la mañana. Y tranquila. No lo parece, pero es invierno. El trancazo es un mal del tiempo y, tiempo de trancazo, eres tiempo frenado a la fuerza, a trancazo, a culatazo.

Fuera, un herrerillo salta de una rama a otra, mientras pienso en palabras heredadas y cómo, y en su significado. Ay, la fiebre… 😉

___

* «…el 30% de todas las adaptaciones proteínicas sucedidas desde que los humanos se separaron de los chimpancés han sido impulsadas por virus».

Con S de serpiente

 

Según Macrobio, el Oráculo de Colofón identificaba a la serpiente con Hades y el invierno.

 Robert Graves – Los Mitos Griegos I, 2-2

 

La serpiente

  • El primer animal que se nombra en el Génesis y el último mencionado en el Apocalipsis, la serpiente, «más astuta que cualquiera de los animales del campo».
  • Engaña a Eva: «el día en que comáis de el árbol serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal».
  • «Porque antes de Eva fue Lilith», se lee en un texto hebreo (…) Lilith era una serpiente…»; tras tentar y engañar a Eva para vengarse, -dicen Borges y otros antes que él-, se convierte en un espíritu nocturno. Antes de los hebreos, los sumerios llamaban lilitu a un demonio femenino, espíritu del viento.
  • Y vecina de Lilith, Lillake o Lillaku, aparece en la tabilla sumeria del 2000 adC, encontrada en Ur, que contiene el poema Gilgamesh y el Sauce: la serpiente «sin el menor encanto» ha construido su nido al pie del árbol-huluppu (dicen que un sauce) que la diosa Inanna rescató de la ferocidad del viento sur y ha plantado en su jardín. Gilgamesh empuña su hacha para desalojarla.
  • «Gilgamesh vio un pozo cuya agua era fresca. Bajó a bañarse en el agua. Una serpiente olfateó la fragancia de la planta; salió del agua y arrebató la planta. -Precisamente la planta que devuelve la juventud, ‘por la que un hombre puede recobrar el aliento de la vida’ – Al retirarse, mudó la piel. A esto, Gilgamesh se sienta y llora, las lágrimas se deslizan por su cara…»
  • Antes, en los mitos sumerios es Ushumgal, “gran serpiente-dragón” y un epíteto de Enki, el dios de la sabiduría, el conocimiento y las artes.
  • En Egipto es Mehen, ‘la que se enrosca’, la serpiente enrollada de la que Ra crea el mundo, y es Aapep/Apofis, la serpiente/caos que ataca la nave de Ra y tiñe el cielo de rojo con su sangre al amanecer; y Uadyet, la señora del cielo que amamanta a Horus polluelo. Y ciñe las cabezas regias como uraeus, Reina del Cielo y Reina de los Vientos; y es Nejbet de los nacimientos y la muerte en batalla, y Renenutet, a la que se dedica la primera gota de agua, de vino, cerveza, el pan…Y Meretsegar, la diosa cobra vigilante de la justicia y la medicina.
  • Está en las manos, alrededor de la cintura de la Señora de las Serpientes; en los brazos, en los hombros, sobre el corpiño de la Dama del Laberinto cretense.
  • Es Ofión, el viento nacido de la danza solitaria de Eurínome, la diosa única del amplio gobierno, sobre las olas del océano que acaba de separar del Caos. De ellos surge el Huevo Universal, del que eclosiona todo lo que existe: «el sol, la luna, los planetas, las estrellas, la tierra con sus montañas y ríos, los árboles, hierbas y las criaturas vivientes…» Y de los dientes de Ofión, los pueblos pelasgos.
  • Y es Pitón, o quizá su madre… «Apolo, ignorante, sigue el consejo. Descubre el lugar que será Delfos y su ‘fuente de hermosas aguas’, rodeada por las espirales de una inmensa dragona, que mata ‘a cualquiera que la encuentre’. Será en cambio Apolo quien la matará y la dejará pudriéndose al sol».
  • En los bosques de Hilea, una mujer-serpiente es la madre, por Heracles, de todos los escitas de poderosos arcos.
  • Y Lamia es la diosa serpiente libia, madre de las sibilas.
  • Símbolo del comercio, se enrosca en el caduceo de Hermes; sanadora de males, la serpiente envuelve la vara de Asclepio y la copa de Higiea, que aún vemos en los rótulos y envoltorios de la farmacia y en los emblemas de la medicina.
  • Y rodea y es la vara de Moisés que forma nubes de mosquitos y hace caer granizo y volar langostas y convierte las aguas en sangre o las separa en dos en el Mar Rojo, o las hace brotar en fuente de la roca de Horeb. Como Ne-Esthan, su estandarte de serpiente de bronce, curaba al pueblo acosado en el desierto de la mordedura de las serpientes ardientes, con sólo mirarla…
  • Como Jörmundgander, ‘poderoso bastón’, es la serpiente de Midgard, hijo de Loki y Angrboda la giganta, que circunda al mundo en sus vueltas y volutas: en el día de Ragnarök saldrá del mar y se enfrentará a Thor.
  • En el hinduismo, Shesha es el dios serpiente, la serpiente del mundo, uno de los seres primigenios de la creación. En la India rural se considera a las serpientes capaces de controlar el tiempo.
  • Y es Kundalini, enroscada 3 veces y 1/2 en el muladhara, íntima y durmiente energía divina en potencia, de muchas doctrinas.
  • «Una serpiente de enorme tamaño inusualmente poderosa, en muchos casos creativa, en otros peligrosa, está asociada estrechamente con los arco iris, la lluvia, los ríos, y las pozas de agua profundas». Es la Serpiente Arco Iris con un montón de nombres, en Australia.
  • Es Bai Suzhen-Bainiangzi, la serpiente blanca de Hangzhou.
  • Yamata-no-Orochi, gran serpiente dividida en ocho japonesa.
  • La serpiente es el viento mismo, pasando entre las formas del silbato en la estación del xiurell mallorquina, dice Robert Graves.
  • El viejo poeta galés Cynddelw pide al dios del año que aparezca, en invierno, como una serpiente de muchas cabezas.
  • La secta de los ofitas, en Frigia, empecinada en que dios es un simple usurpador del reino de la Serpiente Sabia, la Ungida.
  • Angita, Angitia o Anguita, quizá hermana de Circe, o ella misma, o Medea huída de Atenas. La diosa serpiente de los marsos, enseña a sus hijos cómo amansarlas: la festa dei Serpari  y su fecha nos la recuerdan.
  • Una serpiente culebrea entre la hierba y, obligando a sacar instintivamente la espada a un oficial del estado mayor de Mordred, desencadena la batalla de Camlann, la última batalla de Arturo, el rey que fue y será…
  • Y es Melusina, madre de dinastías, serpiente las noches de cada sábado, y fuente y Ninfa; reflejo de Telfusa Ninfa, fuente y lugar, y de Pitón, nacida del lodo del Diluvio.
  • «Nadie sabe si soy pescado o carne» «Soy una serpiente, soy un druida», proclama Taliesin, el de la ‘frente radiante’, en el Llyfr Taliesin galés.
  • Y es también el cuélebre, de ojos de ascua, que custodia a las xanas y vigila los tesoros ocultos en Cantabria, y en Asturias.

«Entre los símbolos de la sombra, están la serpiente y el dragón, guardando la entrada a una cueva o un lago: el inconsciente colectivo.»  «Si se toma el símbolo en su sentido más profundo, la sombra es la cola de saurio invisible que el hombre todavía arrastra tras de sí. Amputada con cuidado, se convierte en la serpiente de curación de los misterios.» Nos dice Jung en La integración de la personalidad, justificando tradiciones olvidadas.

Según otras resonancias aún en la memoria humana, sólo y nada más que para Eva, la mujer Madre de Humanos, y sólo y nada más que de esa boca de colmillos venenosos y lengua bífida puede salir siseando la peligrosa pregunta origen de todos los males humanos: Quidni? Por qué no?

Parte posterior de cabeza humana en Gobekli Tepe (ca. 11.600 años). Museo de Sanliurfa. Foto: V. J. Musi

 

 

⪼ Génesis, 3:5

⪼ Borges, El libro de los seres imaginarios

⪼ Gilgamesh y el sauce

⪼ Epopeya de Gilgamesh, 290

⪼ Ovidio – Metamorfosis

⪼ Libro del Éxodo

⪼ Robert Graves, Los mitos griegos, 1.a y 1.b

⪼ Robert Graves, La diosa blanca

⪼ Libro del Éxodo

⪼ Llyfr Taliesin («Libro de Taliesin»)

⪼ Radcliffe-Brown (1926)

⪼ Roberto Calasso – La locura que viene de las ninfas

⪼ T. H. White – El libro de Merlin

 

 

 

 

Fechar mitos

Deucalión -«marinero del vino nuevo»- deja a su padre encadenado a su roca del Cáucaso y vuelve a toda prisa a Ftía… Debe construir un arca de forma de media luna con madera de rumorosa acacia, abastecerla lo mejor posible para la pelirroja Pirra y para él, y rápido: Zeus está disgustado con Licaón y sus hijos, con su dieta bárbara y antinatural, ya sopla cada vez más fuerte el Viento Sur y empieza a llover. Comienza el Diluvio… Estamos en el año 1527 a.C., y puede que hasta sea el mes de abril.

La Crónica de Paros, una cronología griega tallada en una estela del famoso mármol local, al parecer en 264-263 a.C., precisa el año del Diluvio, y más:

➼ Hallazgo en el monte Berecinto -o en el Ida, frigio o cretense-, de una extraña piedra azulada… Fuego del cielo. Los Dáctilos -sin duda el 3º- acaban de descubrir el hierro. Al tiempo, Minos redacta leyes que luego copiará Licurgo, con el sabor de la poción contra el  hechizo genital preparada por Circe y proporcionada por Procris, aún en la boca… Es el año 1463 a.C.

➼ Reinado de Teseo en Atenas, donde funda la democracia: 1259 a.C.

➼ Desde 1217 a 1208 se prolonga la guerra de Troya: su toma y saqueo se corresponde con el 5 de junio.

 ≈

A partir de las afirmaciones de Apolodoro el cronista, y, de acuerdo con Eusebio de Cesárea, Clemente de Alejandría mantiene que entre el reinado de Heracles en Argos y su deificación transcurren 36 años; de ahí, el colaborador de Wikipedia calcula:

➼ que el pobre Lino gastaba su paciencia tratando de enseñar a Heracles a tocar la lira en el 1264 a.C.

➼ que el gran héroe subía a su pira de madera de encina en el monte Eta, “aproximadamente en 1226 a.C.”, un 12 de octubre

 ≈

El principio del tiempo se produce al anochecer del sábado 22 de octubre de 4004 a.C, según Ussher, arzobispo de Armagh. «Este principio, de acuerdo con nuestra Cronología, fue hacia la entrada de la noche antes del día 23 de octubre…» Por el Cielo y la Tierra empieza la creación. James Ussher (1581-1656) dedica mucho tiempo de su vida y todos sus conocimientos, que no son pocos,  a establecer con precisión…

➼ la fecha en que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso: un lunes (¡!), el 10 de noviembre de 4004 a.C.

➼ el fin del Diluvio universal, el miércoles 5 de mayo de 2348 a.C. , o el Éxodo de Egipto en 1491 a.C., pero no sólo eso. Sus ‘The Annals’ suponen una titánica “tentativa de síntesis cronológica completa de todo el saber histórico conocido, bíblico y clásico”. No era el único en su tiempo que lo intentaba: Brahe, Kepler… Incluso Newton realizó cálculos sobre el juicio final, según los cuales, no llegará antes del año 2060

«El problema es éste: ¿dónde termina la mitología y dónde comienza la historia?» señala Claude Lévi-Strauss, en Mito y Significado. Tiempo cíclico, tiempo lineal, tiempo social, tiempo histórico. Quizá tiene razón cuando piensa que, en nuestros días, la historia sustituye a la mitología y cumple la misma función.

 

Robert Graves – Los Mitos Griegos I – 38.3; 53; 89

Colaboradores de Wikipedia. Heracles [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2019 [fecha de consulta: 15 de mayo del 2019]

Claude Lévi-Strauss – Mito y significado

https://archive.org/details/AnnalsOfTheWorld/page/n3

http://www.stephenjaygould.org/library/gould_house-ussher.html

Imágenes: Heracles en la pira – Domenico Maria Caneti – Museo Nacional del Prado

War scene with ancient city, warriors and wooden horse. 3D illustration – Melkor3D – Shutterstock

Ocasión

Del latín occasio, -onis, palabra compuesta del prefijo ob-/o- que indica posición frontal, y el verbo cadere (caer, sobrevenir, suceder). Sería algo así como lo que nos “cae” de frente, o “nos viene de cara”. Justo en la frente le cae a Kairós el flequillo de donde agarrarlo bien.

Correas, en su Vocabulario -1627- recoge el refrán «la ocasión, asilla (cogedla) por el mechón’» y también «Pintaron los antiguos la ocasión (…) con todo el cabello de la media cabeza adelante, echado sobre la frente, y la otra media de atrás rasa

Y Cervantes, en el Quijote (II, cap. 31), nos cuenta de Sancho «…y así, tomaba la ocasión por la melena en esto del regalarse cada y cuando que se le ofrecía.»

Solemos decir que «la ocasión la pintan calva» o «la ocasión no tiene pelos en la nuca«. También «… por los pelos.» O «cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.»