Advertencia fractal

 

Pero como sigo pensando en fractales, en todas las infinitas formas que pueden adquirir, me encuentro de pronto escuchando esta advertencia fractal por donde la mires, que recurre a sí misma y se despliega, y empiezo a distinguir la voz de Robert Graves

ADVERTENCIA A LOS NIÑOS

Niños, si os atrevéis a pensar
en la grandeza, la rareza, la demasía,
la escasez de este precioso, único
e infinito mundo en el cual decís
habitar, pensad en cosas así:
bloques de pizarra circundando manchas
rojas y verdes, circundando redes
amarillo leonadas, circundando blancas
y negras superficies de dominó
donde un pulcro paquete de papel marrón
te invita a que desates el cordel.
En el paquete una pequeña isla,
en la isla un gran árbol,
en el árbol una fruta cascaruda.
Arranca la corteza y hiende la piel:
en la semilla verás
bloques de pizarra circundados por manchas
rojas y verdes, circundadas por redes
amarillo leonadas, circundadas por blancas
y negras superficies de dominó,
donde el mismo paquete de papel marrón
¡niños, no toquéis el cordel!
Quien se atreve a desatar el paquete
se encuentra de súbito dentro de él,
en la isla, en la fruta,
bloques de pizarra rodeando su cabeza,
se encuentra circundado por manchas
verdes y rojas, circundado por redes
amarillo leonadas, circundado por negras
y blancas superficies de dominó,
con el mismo paquete de papel
aún sin abrir en sus rodillas.
Y si entonces te atreves a pensar
en la escasez, la demasía, la rareza,
la grandeza de este infinito, único
y precioso mundo en el cual dices
habitar, entonces desata el cordel

Robert Graves – Cien poemas

Casi nada. A ver qué nos atrevemos a pensar…