Nº 2 de Rachmaninoff: emociones para dedos largos

El estreno de su primera sinfonía, en 1897, resulta un desastre para Rachmaninoff. La obra no sigue el estilo académico del círculo de S. Petersburgo; cortes en la partitura, cambios en la orquestación, una atroz dirección sin ensayos previos serios e incluso, se dice, la borrachera del director, Glazunov, hacen que la obra sea vapuleada por la crítica.

Y entonces, Rachmaninoff, con 24 años, cae en una profunda depresión y deja de componer música durante varios años, hasta que, animado por su familia, se decide a visitar al psicólogo Nicolai Dahl -también un notable violoncelista-, quien inicia con él, en 1900, un tratamiento de tres meses, a base de dosis diarias de hipnosis y refuerzo positivo: «Día tras día la misma fórmula hipnótica…’Va a empezar a componer un concierto…’ este tratamiento, realmente me ayudó.»»

El Segundo Concierto para Piano confirma la total recuperación, y, en agradecimiento el autor lo dedica a Dahl, que le había ayudado a recobrar su confianza. El concierto se estrena en 1901 y con él, Rachmaninoff logra un sólido renombre como compositor a nivel mundial.

Todas estas emociones están desde el principio de la obra, en las series de acordes como campanadas que dan inicio al concierto, en el motivo principal, que ya aparecía en una composición de juventud, siguen en los pasajes inspirados en los cantos tradicionales ortodoxos, y se van intuyendo a medida que avanza el Concierto.

Conocido, reconocido, disfrutado y elogiado, versioneado y copiado, el Concierto para Piano nº 2 de Rachmaninoff requiere dedos largos en su interpretación: su autor medía 1’98 de altura y se especula sobre si tenía el síndrome de Marfan, un trastorno de los tejidos conectivos, que le permitía extender los dedos hasta abarcar 12 teclas del piano* y componer y tocar exactamente así…

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https://www.britannica.com/biography/Sergey-Rachmaninoff

https://www.musicosclasicos.com/rachmaninoff.htm

https://bumtorg.ru/es/kompozitory/place-of-birth-of-rachmaninov-sergey-vasilevich-rachmaninov-interview/