Con S de ‘símbolo’

En algún momento del tiempo existe una práctica griega que consiste en partir una tablilla o cualquier otro objeto en dos mitades, que se comparten: el anfitrión regala a su huésped una mitad y conserva la otra parte. Así, si al cabo de los años, el visitante o alguno de sus allegados o descendientes regresa a la casa, ambos se recuerdan y reconocen uniendo ambas mitades. Al objeto partido en dos, como a esta costumbre de pacto o signo de reconocimiento o contraseña, se le llama σύμβολον, sýmbolon: la palabra conlleva el significado de reunir, de poner en contacto partes de un todo que estaban separadas, y está compuesta por el prefijo sym- < sin-, que significa, ‘con’, ‘junto a’, y ballein, un verbo que equivale a ‘arrojar’, ‘lanzar’, ‘proyectar’, ‘atinar’ en griego. Es curioso que este mismo verbo βαλλειν, dé origen también a nuestra palabra ‘diablo’ (de dia= ‘a través de’; diaballein= ‘arrojar separando’)….

Carl Jung define símbolo como ‘un término, un nombre o una imagen que puede ser conocido en la vida diaria aunque posea connotaciones específicas además de su significado corriente y obvio.’ Y, como tenaz estudioso del mundo de los símbolos, sabe bien lo que dice. De Jung dice C.G. Boeree: “Si hay alguien que tenga un sentido del inconsciente y sus hábitos de revelarse a sí mismo sólo de forma simbólica, éste es Carl Jung.”

Fenómeno exclusivamente humano, probablemente previo al lenguaje, han sido clasificados de mil maneras, tantas como los ámbitos de la cultura y el conocimiento imposibles sin ellos, porque, sin símbolos, no podríamos entendernos; mucho menos inmersos en la cultura tecnológica y digital, con este ritmo y necesidades de inmediatez: nunca se ha requerido tanto de símbolos como ahora. Sólo hay que mirar un momento nuestra escritura digital😉

‘Mostrar el símbolo en el momento en que la poesía pone al lenguaje en estado de emergencia‘  dice Paul Ricoeur que es la fuerza del poeta. Pero al usarlo, hay que tener en cuenta que, como dice Camus en el Mito de Sísifo, en 1942… ‘Un símbolo supera siempre a quien lo emplea y le hace decir en realidad más de lo que cree expresar.’

 

 

C. George Boeree – Personality Theories

Ricoeur, P.   Freud, una interpretación de la cultura. 1975

 

Ouroboros I

Esta serpiente que se come su propia cola (‘oura’ = cola y ‘boros’ = comer, aunque no faltan otras interpretaciones) es un símbolo que siempre nos resulta extrañamente familiar. Carl Jung se refiere a ella como ‘un arquetipo que se abre camino en la mente humana, una y otra vez y de diversas maneras.’ Quienes empezaron a representarlo, hace tanto tiempo que quedó bien impreso en el inconsciente colectivo, habían observado, sin duda, la forma –cómo se ve aquí…- en que las serpientes se desprenden de su piel para renovarla, y encontraron ahí la perfecta imagen de unidad-un solo trazo-ciclo-ser-unión-principio y final-vida alimentándose a sí misma-continuidad…

En los últimos 3000 años, se encuentran ouroboros por todo el mundo. No sólo en Egipto, en Grecia, por todo el Mediterráneo y en la mitología nórdica; resulta muy curioso comprobar cómo otras varias culturas separadas histórica y geográficamente -mayas, aztecas y otros pueblos indígenas de América. India, China, Japón…- , exhiben este mismo símbolo sin apenas variaciones y con la misma relevancia. Las conexiones son llamativas, como en el caso de la representación que hace del ouroboros la alquimista Cleopatra en su Chrysopoeia, cerca del III adC: la mitad coloreada en negro, para aludir a la noche, la tierra negra de los alquimistas y las necesarias fuerzas destructivas de la Naturaleza (yin), y la otra mitad de blanco, el día, el cielo, la luz y las energías generadoras (yang), como unión de los opuestos, y en interesante analogía con el Yin-Yang del taoísmo chino.

Ouroboros en la Chrysopoiea de Cleopatra

El ouroboros encierra a veces las palabras griegas εν το παν, ‘en to pan’ = ‘uno en todo’ o ‘todo es uno’, y es ‘el tiempo, largo y ondeante’ , según Artemidoro de Éfeso en su ‘Interpretación de los sueños’. A veces es un dragón alado, otras parece más un gusano, y puede ser dos serpientes entrelazadas…. En sueños inspiró a Kekulé la estructura molecular cíclica del benceno, inyecta la vida en la muerte y la muerte en la vida, es el regreso a la integridad, la regeneración cíclica, el eterno retorno, el renacimiento. Y también es el ‘mar que rodea el mundo’ , ‘la pescadilla que se muerde la cola‘ y puede que hasta aquel símbolo que aprendimos en clase de mates∞∞∞

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La imagen principal es High Speed Water Shooting por Shinichi Maruyama

Música… hace 3.400 años

La melodía más antigua anotada y completa que se conoce es el Himno a Nikkal, una diosa cananea de la fertilidad y de los huertos, cuyo nombre significa «La Fructífera». La tablilla en la que el himno –Himno Hurrita nº 6– está transcrito en cuneiforme ugarítico, fue hallada en 1950 en el palacio de Ugarit, actual Ras Shamra, al norte de Siria, entre otras 29 tablillas que contienen textos musicales; todas ellas están datadas en c. 1400 adC, justo al final de la civilización hurrita, pero ésta es la única que contiene una obra completa. El texto está escrito en una espiral continua, alternando por ambas caras de la tableta. Contiene además instrucciones para un cantante acompañado de un sammun de 9 cuerdas, quizá un tipo de arpa, o más probablemente una lira. En algunas de estas tabletas también se encuentran instrucciones para afinar el instrumento.

Actualmente esta colección de tablillas está en el Museo Nacional de Damasco.

Las diversas interpretaciones en torno al significado de ciertos signos y a la relación del texto y la melodía, en las reconstrucciones de los distintos paleomúsicos, dan lugar a, al menos, cinco versiones del Himno a Nikkal que suenan algo diferentes. Aquí os dejo tres de ellas. Podéis elegir…

Richard  J. Dumbrill

Michael Levy

Y, la versión sinfónica, Malek Jandali y The Syrian Symphony Orchestra