Guitarra

 

Ya se representan instrumentos de cuerda, con caja, mástil. clavijero o pala y cuerdas en bajorrelieves del antiguo Egipto y asirios e hititas de Alaça Hüyük, antes del 1000 a.C.. Así que parece que, con el tiempo, este tipo de instrumentos, con el nombre de kithára o kettarah, habrían llegado a Grecia, como kithára, para pasar a España, a través del Imperio Romano y, con el nombre de chitara, alrededor del siglo III; o quizá más tarde, la qīṯārah de los árabes… o quizá el instrumento y las palabras confluyen. No sería la primera ni la última vez.

En cualquier caso, las raíces sánscritas guit, que produce guitá “canción” (Bhagavad-guitá, la ‘canción de Dios’), y tar (como en el sitar hindú) que significa “cabo, “cuerda” o ” acorde”, podrían perfectamente formar la palabra guitarra.

Como curiosidad, cotilleando un poco más en el diccionario de la RAE, encuentro “guita” como “cuerda”…

Me encantarían opiniones y correcciones.

 

RAE
Wikipedia
Diccionario etimológico indoeuropeo de la lengua española

Construcción de la primera guitarra

“…transponiendo el umbral de la cueva de elevado techo. Allí
encontró una tortuga y con ella adquirió un inmenso tesoro.”

En el cuarto día del mes, al alba, Maya, la mayor de las 7 Pléyades, ha dado a luz a Hermes; ahora es mediodía y, mientras ella, poco a poco hila su copo de oro, oye a su hijo, a la entrada de la cueva…

– … ‘¿de dónde vienes, hermoso juguete, pintada concha, tortuga que vives en la montaña?.’..

Ni siquiera balbucea un poquito este recién nacido prodigio envuelto en sus pañales, y Maya se admira mientras lo ve entrar con decisión, levantando la tortuga en sus pequeñas manos; así que aparta la rueca y se acerca a mirar. En seguida empieza el procedimiento:

  • Hermes pincha con un cincel de hierro gris y vacía ‘el meollo’ de la tortuga.
  • Con su tierno ceño fruncido, concentrada la mirada como un rayo en su tarea, poniendo todo su cuidado en ‘que fuesen simultáneas la palabra y su acción, hábilmente mide y corta cañas, con ellas atraviesa el dorso del caparazón, y las fija a las distancias convenientes.
  • Envuelve en una piel de buey, coloca con destreza dos brazos ajustados al puente, extiende 7 cuerdas de tripa de oveja, y las afina 

Cuerda a cuerda, con el plectro, el artesano va probando: ‘al toque de su mano, la cítara sonó prodigiosamente y el dios acompañaba con su hermoso canto, practicando la improvisación…’  y canta a su padre Zeus y, en especial a Maya, su rutilante madre y a toda su estirpe, a sus espléndidas moradas y riquezas en Cilene… “Cantaba, pues, estas cosas, pero revolvía otras en su ánimo.”  Maya, volviendo a su rueca, intrigada, se detiene un segundo a mirar al bebé que ‘pronto fue a dejar en la sagrada cuna la hueca cítara...’

Astuto, ingenioso hasta la ocurrencia, pico de oro -debe estar pensando Maya en su divina mente-, hechicero, simulador, confabulador, marrullero y además vagabundo, me parece este crío, mi dulce taimado, y que será ‘la pesadilla de mortales hombres y dioses inmortales’… pero con qué encanto ha sido el primero en hacer cantar a la tortuga…

 

Fuente: Himnos Homéricos – Himno a Hermes
Imagen: Cítara en casa de Marco Lucrecio Fronto, en Pompeya