Su solo nombre nos despabila de la realidad cotidiana, y nos sitúa ante la presencia imponente de la primera y única fuente de inspiración, la Musa nueve veces única, fuera del Tiempo y del espacio. Urdimbre de sonidos y silencios, producto de algún misterioso proceso de la psique, la Música existe aparte de todas las demás artes y consigue llegar aún más lejos; rebasa el poder del lenguaje y del símbolo, que hacen posible nuestro pensamiento, y ningún concepto dicho o esbozado es capaz de acercarse ni siquiera mínimamente a las emociones que la Música es capaz de remover en nuestro interior.

Me faltan las palabras… O más bien, me sobran.




La imagen es un fresco de la sala del trono del Palacio de Néstor en Pilos.

4 comentarios en “Música: el arte de la Musa

    • ¿Por qué será que elegiste la música, Olga…? 😉 Me alegra y me anima haberte sorprendido un poco, y aún más tu visita por aquí, trataré de que continúe. Mil gracias.

  1. Al escuchar el segundo movimiento de la sinfonía en la mayor de Beethoven no es posible dejar de evocar la música de las esferas.
    Tú lo has mencionado muy bien. Con palabras justas, acaso sólo las necesarias. Lo demás es misterio.

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